

El proyecto buscaba crear un espacio deportivo de alta calidad, con una cancha, graderías y camerinos como elementos centrales. Se aprovechó la ubicación para proponer un volumen que se abre al parque, funcionando como un gran mirador. La forma inclinada está relacionada con las necesidades de las graderías, y su orientación estratégica asegura una óptima iluminación natural y ventilación.
Además, se amplió el programa para incorporando un café-restaurante y un área de contemplación en el balcón. Como parte del compromiso ambiental, se respetó y se integró el componente verde existente en el terreno.



